domingo, 1 de noviembre de 2009

0-2: Dos zarpazos de calidad del Sevilla decantan un derbi marcado por la igualdad


Lejos del derbi desigual que muchos pronosticaban. Más allá del sonrojo que iba a producir el marcador final para la familia xerecista, el esperado Xerez-Sevilla de ayer deparó tan buenas sensaciones en la parroquia local que muchos escépticos tienen ya algo a lo que aferrarse para soñar con la salvación deportiva de su equipo.

Y es que, independientemente del marcador final y de que los de Ziganda encajaran la tercera derrota consecutiva en menos de una semana, la actitud del equipo sobre el campo invita a la esperanza. Ayer no hubo críticas hacia el banquillo, no se recurrió al blanco fácil del entrenador. Y no se hizo simplemente porque lo que cambió ante el espectador fue la gran disposición y la intensidad con la que se emplearon unos jugadores que, a poco que sepan o quieran mantener este nivel, pueden darnos este año muchas más alegrías de las que pensábamos.

Porque, por fortuna, no todos los fines de semana nos mediremos a plantillas de tantos quilates como la sevillista y, haciéndolo como ayer, pocos puntos más se deben escapar de Chapín y muchos quedan por conseguir lejos de nuestro feudo.

Al final, sobre en el terreno de juego actuaron once contra once, y el abismo que separa a ambas entidades en lo deportivo y lo institucional, no lo fue tanto.

Los xerecistas se emplearon al 200% y el Sevilla tuvo que ponerse el traje de faena y remangarse para sacar buena tajada del Municipal jerezano.

Lo reconoció el propio Jiménez tras el choque: "Si no llegamos a trabajar como el Xerez, igual empatamos o perdemos el partido". Y así pudo ocurrir. Lo único es que los sevillistas se emplearon tanto o más con los locales, y en igualdad de entrega, al final es la calidad la que marca las diferencias.

Dicho y hecho, en los minutos finales de ambos períodos salió a relucir el genio de los astros del Sevilla, y primero Negredo y, casi al final, Luis Fabiano demostraron que la calidad hay que pagarla.

Pero el resultado, sin me apuran, es lo de menos. Me quedo con las buenas sensaciones que me transmitió el equipo. Sin David Prieto, sin Mendoza, sin Armenteros, piezas básicas en los azulinos, el Xerez no desentonó ante uno de los mejores equipos del mundo.

La consigna parece clara. Tratar de mantener la misma actitud en lo venidero, y aprovechar la eclosión de futbolistas muy aprovechables como Orellana, Bergantiños o el propio Casado, que se reveló como una alternativa válida para Mendoza.

Por contra, Carlos Calvo sigue sin estar al nivel mínimo exigido en una categoría como esta, y Momo ni está ni se le espera.


(Foto: www.as.com)

3 comentarios:

MABS dijo...
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MABS dijo...

Ojalá Ziganda mantenga este sistema, y los jugadores la garra y la intensidad de ayer. Como dijo Jiménez, así ganaremos muchos partidos y la permanencia no se verá tan lejana. Con todo, seguimos a dos puntitos de ella y las sensaciones no son malas. Falta, desde mi punto de vista, coordinación arriba. El Cuco parece que se ha dado cuenta de que Bermejo no puede estar solo. Maldonado o Antoñito, con la calidad y velocidad de Orellana, pueden darnos muchas alegrías. El centro del campo con Viqueira o Bergantiños y Keita toma forma poco a poco, y en defensa, Casado me sorprendió gratamente y Gioda me gusta cada día más, por alto es inexpugnable. Hoy soy optimista, sólo las habituales salidas de pata de banco de Ziganda pueden hacerme volver al pesimismo. Porque lo mismo ante el Valladolid repite su habitual sistema, 9-1. Espero que no, se ha visto que lo de ayer y lo de la segunda mitad ante Osasuna es el camino recto, la línea a seguir.

Wakisney dijo...

Ummm... "ciberamigo" Eugenio, volvemos a encontrarnos en el camino esta vez con Carlos Calvo y Momo y para disculparlos en parte. Es cierto que no están como se esperaban que estuvieran -en el caso del madrileño ni está tan mal ni se debe esperar que está muchísimo mejor- pero ante un equipo "enculado" hacia atrás, estos jugadores que son puro nervio ofensivo y que sus vitaminas las obtienen de tocar el balón y no en los cítricos tú me dirás.

Momo, en esa media horita tan esplenderosa que tuvimos en la segunda mitad ante el Osasuna empezó a volver a conectarse con el fútbol y ayer la ansiedad que generaba el reloj no era el mejor escenario para que volviera por sus fueros.

Si el Xerez continua por los derroteros de buscar la victoria como ayer creo que pronton volverán a estar con nosotros estos dos heroes del ascenso.