sábado, 10 de abril de 2010

Gorosito


Independientemente de lo que ocurra hoy ante el Getafe, un rival ante el que seguimos sin tener margen de error en esa lucha por el sueño imposible que a muchos nos sigue pareciendo la permanencia en Primera, el fichaje de Néstor Gorosito ha sido todo un acierto. Los números así lo avalan, pero también la opinión unánime de un vestuario que se encontró hundido y al que ha logrado devolver la autoestima.
El éxito del "efecto Gorosito" hay que situarlo en la fe de este argentino que un buen día decidió liarse la manta a la cabeza y abandonar una ascendente trayectoria en los banquillos de su país para cruzar el charco y enrolarse en el entonces peor colista del viejo continente.
Tres meses después, la reacción del equipo es incontestable. Aunque parte del trabajo sucio se lo encontró hecho, porque tampoco es cuestión de elevar a los altares al "Pipo" y demonizar al "Cuco", al que también hay que reconocerle el mérito de no haber desentonado en cuanto a juego (sí atendiendo a los números) tras una planificación impropia de la mejor liga del mundo, pero que se estilaba mucho en la última época de Morales.
El mayor mérito de Gorosito es que nunca perdió la esperanza y confió a muerte en los suyos, como cuando recurrió a la lisonja para asegurar que había plantilla para estar del ocho para arriba. Ello le valió el sarcasmo y la burla de la España futbolística, que ahora, incrédula, echa las cuentas y comprueba que se equivocó por poco.
Todo esto ha hecho del vestuario esa piña que se perdió tras la marcha de Esteban Vigo, pero que vuelve a optar, por tercer año consecutivo, a un nuevo "milagro". Esta vez, el más difícil todavía. Pase lo que pase, el "Pipo" ya ha triunfado.

4 comentarios:

MABS dijo...

Yo sí demonizo al jamaCuco. Su juego miedoso y ramplón nos dejó malheridos y sin tiempo para la reacción. No entiendo tu insistencia en lavar la imagen del navarro.

Eugenio Camacho dijo...

Me he limitado a decir que Ziganda hizo un trabajo muy ingrato que no se están teniendo en cuenta.

José Manuel dijo...

Buenas, Eugenio, dice el refrán que rectificar es de savios, lo que no entiendo es tu empecinamiento en no serlo.

Comentas que Ziganda hizo un trabajo sucio..., más bien yo diría asqueroso y de muy poco profesional.

Estamos de acuerdo en que este xerez necesita tres/cuatro piezas de calidad contratada y una buena planificación, pero...¿En cinco meses no le dio tiempo al Sr. Ziganda de potenciar aspectos como el físico, táctico, psiquico o jugadas de estrategia?. Es lo mínimo que se le pide a un equipo modesto de la categoría. Con Ziganda no se sabía a qué jugaba el equipo, no tenía un once definido, no se tenía condicion física, no se hizo ni una jugada de estrategia y los jugadores estaban totalmente desmotivados. Demencial, de juzgado de guardia.

Contestas a Mabs diciendo que Ziganda hizo un trabajo que no se está teniendo en cuenta....yo sí que lo tengo en cuenta cada vez que miro la clasificación porque con un poquito más este equipo estaría peleando por sus objetivos.

Afortunadamente, poco a poco nos hemos ido quitando la herencia que nos dejó este Sr.: Ser el hazmereir de toda España.

Saludos.

José Manuel dijo...

Y como lo mejor es predicar con el ejemplo, perdonadme mi ineptitud al teclado por poner "savio" en vez de "sabio".

Jajaja, un saludo.