sábado, 26 de diciembre de 2009

Indignación e indiferencia


Observo con preocupación una metamorfosis sociológica en el xerecismo que no parece que pueda traer nada positivo. Del sentimiento de indignación se está pasando a una indiferencia que denota el cansancio de la afición después de haber clamado tanto en el desierto.
La decepcionante respuesta del pasado domingo a la convocatoria "El Xerez me duele", con apenas un millar de seguidores en tarde desapacible, es un síntoma inequívoco de que a la gente empieza a resbalarle todo.
Si en lo institucional y en lo deportivo no nos puede ir peor, en lo social vamos camino de tocar fondo, y eso tiene difícil vuelta atrás.
Se impone una reflexión a la que nadie debe escapar. Porque no sólo los dirigentes se han encerrado en una burbuja y desoyen sistemáticamente el clamor de los socios. Harían bien en reflexionar los responsables de peñas, colectivos, foros y plataformas que, entre tanto debate y batalla estéril, han acabado por perder el criterio, la credibilidad y, de paso, la capacidad de liderazgo.
El hito histórico, y difícilmente repetible, de los 16.000 y pico de abonados de esta temporada obedece únicamente a la exitosa trayectoria deportiva y a los logros obtenidos en los útimos tiempos por futbolistas y técnicos. Hoy por hoy, los socios son el único patrimonio del club, pero su voz no es tenida en cuenta, y eso cansa y desanima.
Dicen que cuanto más subes, más dura es la caída. Haría bien en aplicarse el cuento todo el xerecismo, no vaya a ser que el costalazo sea de proporciones gigantescas y no quede del escudo ni la corona.
Lo del domingo pasado no es más que un botón de muestra de lo que puede ocurrir. Si a los aficionados no se les habla claro ni se les toma en serio, ese germen que ha ido sembrando de azul los corazones de nuevas generaciones de seguidores se puede perder.
Y sería una lástima, porque lo más difícil se ha conseguido. Lograr un afición buena, no sólo en calidad, sino también en cantidad, no era una empresa fácil. Rectifiquemos, no vaya a ser que más pronto que tarde vayamos a encontrarnos en Chapín los 3.000 de siempre.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

no te falta razón, la afición está muy resignada, pero no creo que tenga la culpa la plataforma,se están partiendo la cara más solos de lo que parecen, y ellos son los únicos que actuan, el resto parace que todo les da igual.
La única esperanza la tengo en que la Fundación con la ayuda publica sea capaz de darle la vuelta al calcetín.
Si no, esto se muere.

Eugenio Camacho dijo...

No me cabe la menor duda de que se parten la cara, pero no puedes abanderar que eres el Alfa y Omega del xerecismo porque te avalan 10.000 firmas, y a la hora de la verdad quedar en evidencia.

MABS dijo...
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MABS dijo...

Querido Eugenio, desde la fría Zamora te deseo un feliz año 2010, año de la permanencia de nuestro Xerez en Primera... ojalá

Eugenio Camacho dijo...

Muchas gracias, igualmente. Queda pendiente una conversación. Abrígate.