
Siete jornadas ha tenido que esperar el Xerez para lograr su primer triunfo en la división de honor del fútbol español. El equipo de José Angel Ziganda va, poco a poco, mejorando a nivel de resultados, no así de juego.
Hace tres jornadas inauguró su casillero de puntos en casa del Español. Una semana más tarde anotó su primer tanto ante el Málaga. Ahora, a la séptima, ha llegado la primera victoria a costa de un Villarreal desconocido, que pasa así a ocupar el "farolillo rojo" de la clasificación.
Pero el primer triunfo del Xerez no llegó en su mejor partido, ni mucho menos. Lo que ocurre es que los azulinos fueron menos malos que los castellonenses, a los que les pudo la presión de la obligación de tener que sumar los tres puntos en casa del hasta ayer colista.
Sin embargo, tras un comienzo titubeante en el que el Xerez rozó el gol en una buena acción de Armenteros malograda por Carlos Calvo, el Villarreal fue haciéndose con el partido. Bien comandado por los internacionales Senna, Pires y Cazorla, los visitantes se apoderaron de la zona ancha y no tardaron en ver por dónde hacía aguas la defensa de cinco del Xerez.
Tras un par de intentos en los que Pires y Javi Venta cayeron en el fuero de juego, a la tercera el francés habilitó para Llorente y éste le devolvió para que el internacional galo empujara en boca de gol.
El "submarino amarillo" daba tanta sensación de peligro en ataque como de inseguridad atrás. Así, Godín estuvo a punto de marcar en propia puerta al desviar un chut de Armenteros, pero Diego López reaccionó con una buena dosis de reflejos.
Hasta el descanso, el juego cayó bastante, con el Xerez más preocupado de no quedarse definitivamente fuera del partido que de anular la mínima ventaja del Villarreal. Sin embargo, en el minuto 40, un córner botado por Abel pudo acabar en gol olímpico si Llorente no lo evita bajo palos. Era el presagio de lo que ocurriría segundos después, cuando Abel volvió a colgar al área y Mario Bermejo, libre de marca, cabeceó a placer.
Pese al tanto encajado, el Villarreal no se descompuso y salió en la reanudación dispuesto a resolver por la vía rápida. Senna, Rossi y Llorente tuvieron sus opciones, pero Renan estuvo seguro y bien colocado.
Las del Xerez, entretanto, llegaban por fallos de la zaga visitante. Un mal despeje de Diego López cayó a los pies de Carlos Calvo, quien no acertó con los tres palos de una portería desguarnecida.
A un cuarto de hora del final, Nilmar le ganó en carrera a Francis y cruzó ante Renan, pero el balón, tras dar en el palo, se paseó por la línea de gol sin entrar.
La suerte parecía estar del lado local. Así, en el minuto 78 se pasó del posible 1 a 2, tras dejar de señalar Rubinos Pérez un posible derribo de Cani en el área azulino, al 2 a 1, cuando una mala cesión de un defensa a Diego López fue aprovechada por Antoñito para batirle de colosal vaselina.
El segundo tanto acabó por hundir al Villarreal, que no dio sensación de poder salvar al menos un punto.
GRAVE INCIDENTE DE DIEGO LÓPEZ
Nada más finalizar el partido, el meta del Villarreal, Diego López, protagonizó un desagradable incidente que, afortunadamente, no fue a más por la rápida intervención de sus compañeros. El portero gallego, indignado con la actuación arbitral y fuera de sí, intentó agredir al colegiado. Debido a su gran envergadura -casi dos metros-, Diego López tuvo que ser agarrado por varios jugadores de su equipo para evitar que lograra su propósito de agredir al árbitro del partido, Antonio Rubinos Pérez, de ahí que se formara el lógico tumulto en el túnel de vestuarios.
Al final, la sangre no llegó al río, pero en el Villarreal temen una dura sanción a su guardameta titular en función de lo que el colegiado haya podido reflejar en el acta.