domingo, 26 de septiembre de 2010

2-0: El Xerez comienza a carburar y ofrece ante un pobre Tenerife su mejor versión


Pasar en menos de un mes de la crítica y las dudas más justificadas al halago y a las mejores sensaciones posibles sólo es posible en un deporte como el fútbol. Lo reconozco, y entono por ello el mea culpa. Contrariamente a mi constumbre, esta vez no sólo no he respetado el período de gracia del nuevo proyecto deportivo del Xerez. La imagen que ofreció el equipo en las tres primeras jornadas ligueras, incluido el triunfo ante el Numancia, fue tan patética, que a las primeras de cambio se me desparramó toda la ilusión.
He de admitirlo, hasta el viernes no daba ni un sólo duro por este equipo. Sin embargo, en pocas horas, he pasado del excepticismo a ilusionarme como en los viejos tiempos (afortunadamente, no tan viejos).
Aunque es verdad que nos enfrentábamos a un rival en sus horas más bajas, el Xerez de Javi López y Emilio Viqueira ofreció su mejor versión para alejar todas las dudas que teníamos en él.
Resulta difícil de explicar cómo dos resultados a favor le han dado la vuelta al equipo plano del arranque liguero y que ahora ofrece tan buenas sensaciones.
Como decía Mario Bermejo al término del partido, ni antes eran tan malos, ni ahora sin Brasil, pero lo que queda en el fútbol son las sensaciones, y éstas no pueden ser más positivas. Que siga.

¿De plata?


El fútbol español está de moda. Nuestra liga cuenta con el mejor equipo del mundo, el Barcelona, que sirve de base a la selección campeona que causó admiración en el pasado Mundial. Casi por inercia, el resto de clubes españoles de Primera se ha contagiado del gusto por el fútbol moderno y de toque que proponen aquellos. El resultado es una Primera división en la que ya no es tan habitual contagiar con los bostezos al de al lado o incluso echarse una cabezadita al solecito de la grada de preferencia.
Lo que no es de recibo es que la mejor liga del mundo cuente con una Segunda división sumida en la mediocridad desde hace años. La categoría de plata se ha convertido en un enorme cementerio de elefantes en el que campan a sus anchas estrellas de medio pelo venidas a menos y, sobre todo, entrenadores que por su propia incapacidad no llegaron a cuajar en la Liga de las Estrellas, pero que son fijos en una rueda que les permite calentar banquillo cada temporada.
Precisamente para salvar sus traseros y perpetuarse en el negocio han sumido a la segunda división de la mejor liga del planeta en una línea de resultadismo y fútbol casposo y anticuado que está a años luz de máxima categoría, como puede apreciarse cada temporada con los recién ascendidos.
Cuando los profesionales se refieren a una Segunda división "complicada" o "con mucho oficio", lo que en verdad quieren decir es una categoría viciada por la propia mentira de este multimillonario negocio.
Por eso, el aire fresco que aportan gente del perfil de Luis Enrique en el Barça B, Unzué en el Numancia o el propio Javi López en el Xerez, me parecen una buena noticia que debería cundir que no terminar de desengancharnos de la mejor liga del mundo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

0-2: El Xerez ahuyenta fantasmas logrando en Córdoba su segunda victoria consecutiva


El fútbol tiene cosas muy extrañas que le convierten en un deporte difícil de comprender. Después de romper hace una semana su mala racha con una inmerecida victoria ante el Numania, el Xerez se presentó ayer en el Nuevo Arcángel con las mismas dudas en una primera media hora de juego en la que fue claramente superado por un Córdoba que gozó de las mejores ocasiones para marcar.
Durante el primer tercio del encuentro, Lledó fue el mejor de los visitantes, lo que da una idea del arranque de partido de los de Javi López.
Sin embargo, el Córdoba no tradujo en gol su superioridad y el Xerez no perdonó en su primera incursión. En la recta final de la primera mitad, Moreno se elevó entre los centrales blanquiverdes y cabeceó a gol jejos del alcance de Raúl Navas logrando adelantar a su equipo.
El tanto supuso un mazazo para los cordobeses, del que ya no se recuperaron. El Xerez lo tenía claro. Bastaba aguantar el mismo marcador hasta el intermedio y en los primeros minutos de la reanudación para que la histeria se apoderara del equipo rival y de una hinchada muy descontenta con el arranque liguero de los de Lucas Alcaraz.
Los azulinos supieron desarrollar de la mejor manera el guión, y los pitos no tardaron en tomar un Nuevo Arcángel que no contabilizó más ocasiones de gol de su equipo que un disparo centro del ex xerecista Luque que sacó Lledó.
Por su parte, a la contra, el Xerez tuvo la sentencia en las botas de Pablo Redondo, que recibió un buen pase de José Mari pero que encontró una buena respuesta por parte del meta local.
A la segunda, el interior xerecista no perdonó, y tras recibir de Antoñito cruzó lejos del alcance de Navas el segundo y definitivo tanto.
El Xerez suma así su segunda victoria consecutiva, después de un preocupante arranque. Lo mejor es que el siguente objetivo el viernes es el Tenerife, otro recién descendido que aún no ha inaugurado su casillero de puntos después de encajar ayer en su campo ante el Celta su cuarta derrota en cuatro jornadas.

Ganador


"Ganador", el oportunísimo libro de Rubén Guerrero sobre la vida y milagros de Esteban Vigo ha traído de nuevo hasta Jerez a la persona más querida por todo el xerecismo. Esteban Vigo no sólo tendrá abiertas para siempre las puertas del Xerez, sino las del corazón de cualquier xerecista. Las dos machadas del "Boquerón" salvando al equipo de dos descensos que parecían seguros, y que probablemente habrían supuesto la desaparición del club, sólo se vieron superadas por la temporada del "milagro", la del inolvidable e histórico ascenso a Primera división.
El entrenador que ha llevado a este club a lo más alto se pegó un merecidísimo baño de multitudes poco después de cosechar un nuevo éxito venciendo a domicilio a uno de los mejores equipos de fútbol de toda la historia.
Si por algo le admiro, además de por manejar como nadie un vestuario, es por su astucia. Aunque él mantiene que no, siempre creí que lo mejor para Esteban Vigo era dejar el Xerez nada más conseguir el ascenso. El de Vélez-Málaga salía del club después de llevarlo a lo más alto y dejaba las puertas abiertas de par en par para regresar cuándo y cómo quisiera. Y a las pruebas me remito.
Imagínense que Esteban hubiera sido el entrenador del Xerez en su estreno en la máxima categoría. Y que el marrón que se comió Ziganda se lo hubiera tenido que tragar el malagueño. En ese caso, su credibilidad se habría resentido, y a lo peor estaría engrosando la interminable lista de entrenadores en el paro.
Mis felicitaciones a Rubén, por haber sabido estar en el sitio oportuno y en el momento adecuado. Y sobre todo a Esteban, por darle motivos para plasmar una biografía que en el mejor de los casos, y visto lo visto, se va a quedar corta.

domingo, 12 de septiembre de 2010

1-0: El Xerez no despeja dudas pero logra su primer triunfo gracias a un autogol del Numancia

Un gol en propia puerta del defensa del Numancia, Jaio, a los doce minutos bastó al Xerez para sumar su primer triunfo de la temporada. El arranque de partido de los de Javi López fue esperanzador. Los azulinos parecieron encontrar la intensidad necesaria para ser competitivos en la categoría, y se asemejaban al conjunto sólido y eficaz de la Copa.
A los seis minutos, Pablo Redondo pudo adelantar a su equipo, pero no anduvo acertado, como tampoco el Numancia en dos llegadas tímidas.
Sin embargo, a la segunda, el Xerez se adelantó en el marcador. Capi conectó sensacionalmente con un pase interior sobre José Mari, que hizo el resto. El sevillano pisó el área y su pase atrás lo empujó a gol en propia meta Jaio.
El Deportivo iba así por delante en Liga por primera vez esta temporada.
Al igual que ante el Cartagena, Lombán lo intentó de nuevo a balón parado, pero esta vez Lafuente voló para sacar un balón que se colaba por la escuadra.
Y ahí se terminó el Xerez. Los azulinos, condicionado por una preparación física más que preocupante, experimentaron un bajón del que ya no salieron y entregaron el balón y las ocasiones a un Numancia tan voluntarioso como desacertado en los últimos metros.
Buena parte de culpa del infortunio ante el gol de los de Unzúe la tuvo Lledó, que salvó milagrosamente a su equipo con una inspirada actuación. En la primera, reculó con acierto para salvar un chut lejano de Nagore que se colaba.
Tras el intermedio la tónica no mejoró para un cuadro local que fue a menos. La entrada de Cordero mejoró algo la circulación del balón del equipo de Javi López, pero sólo duró unos minutos. El Xerez siguió yendo a remolque de un rival muy superior físicamente, aunque siguió teniendo la suerte de espalda.
Por dos ocasiones, Ibrahima tuvo el empate en sus botas, pero Lledó cumplió con creces.
Los cambios tampoco mejoraron a un Xerez que acabó conservando su paupérrima renta, pero que no despeja dudas sobre su potencial esta temporada.

El consuelo de la Copa


Hace siete años, el Recreativo de Huelva llegó a una final de la Copa del Rey poco antes de acabar bajando a Segunda división. El decano, en una final inédita, se midió al Mallorca, que le goleó por 3 a 0. Viene esto a confirmar que, normalmente, el que un equipo llegue lejos en este torneo no significa que su temporada haya sido un ejemplo de regularidad.
Definitivamente no me interesa la Copa del Rey, al menos tal y como está planteada en España. No viene mal para el rodaje de los equipos y para dar minutos a los suplentes, pero sirve para poco más.
Encontrar en esta devaluada competición el consuelo para mitigar los males ligueros no es bueno. Tal y como está planificado, este torneo persigue que sólo los grandes lleguen hasta las últimas rondas, por aquello del interés de las televisiones y del pellizco económico que se pueda sacar.
En el fútbol británico, del que tanto tenemos que aprender por muy campeones del mundo que seamos, los equipos más modestos han alcanzado el sueño de disputar una final en Wembley contra un grande, lo que dota al torneo de un aliciente que se ve reflejado en la asistencia a los estadios.
La Copa de España, por lo general, es deficitaria para todos. Ni siquiera a los más modestos celebran tanto como antaño que el bombo les depare un emparejamiento contra algún grande, ya que éstos, mucho más preocupados por torneos de mayor prestigio, reservan a sus figuras para mejor ocasión.
Creo que no me equivoco si apuesto a que cualquier aficionado xerecista cambiaría estar en la cuarta ronda copera por haber sumado siquiera un punto en el campeonato regular. La credibilidad del proyecto está en entredicho, y sólo podrá salvarle una mejoría y un buen resultado mañana ante un Numancia tanto o más necesitado.

domingo, 5 de septiembre de 2010

2-1: El Xerez de la Liga regresó en su peor versión y fue justamente noqueado por el filial azulgrana

Si una semana antes fue el Cartagena el que pasó claramente por encima del Xerez en su debú liguero en Chapín, ayer fue el filial barcelonista el que le dio un soberano repaso a un cuadro azulino en construcción aún de la mano de Javi López. Sólo la falta de acierto anotador de los azulgrana mantuvo al Xerez con opciones de inaugurar el casillero de puntos, pero al final se puso la lógica y ganó el mejor.
El partido no pudo comenzar peor para los de Javi López, ya que en la primera acometida por banda de Nolito llego el primer tanto local. El pase atrás del sanluqueño lo aprovechó Jonathan Soriano para batir de cerca a Lledó.
El Xerez pudo enmendar el desaguisado un minuto después, cuando Antoñito se plantó solo ante Oier, pero el meta azulgrana salvó con el pie el gol del empate.
La reacción visitante terminó con un remate mordido de Óscar que se envenenó, pero que no superó a Oier.
A partir de ahí, el Barcelona B comenzó a tocar y dominó claramente la situación ante un Xerez impotente. Los de Luis Enrique llegaban con claridad, pero perdonaban en exceso.
A falta de más argumentos ofensivos, Mario Bermejo optó por acciones individuales para acudir al rescate de su equipo. En la primera, un zurdazo suyo tropezó en Oriol y a punto estuvo de sorprender a Oier. Sin embargo, en el segundo, el goleador xerecista no falló y su trallazo desde la frontal superó el meta barcelonista, anotando así un empate que parecía un resultado inmerecido por los méritos de unos y otros.
En la segunda mitad el Barça B pareció anotar el mazazo del empate y además no encontró tantos espacios ante Xerez más replegado y que parecía contentarse con el empate. De esta forma, el partido fue por unos derroteros mediocres de fútbol pobre y sin apenas llegadas, hasta que en un despiste de la zaga azulina, Saúl aprovechó un balón suelo para batir de nuevo a Lledó.
De nuevo con el marcador a favor regresó el peor Barça y volvió a aparecer la peor versión del Xerez. Así, Nolito, tras una gran acción individual, se topó con el palo en lo que pudo haber sido el tercero.
Pese a la gran diferencia de juego entre uno y otro, se llegó al tramo final del partido con el resultado abierto. De esta forma, el Xerez tuvo sus opciones a balón parado, pero el marcador no volvió a moverse.